La memoria DDR3 lleva con nosotros ya algunos años y hoy por hoy es el estándar más habitual, ya que no existe ninguna plataforma nueva o muy reciente que use la tecnología DDR2, la cual ha quedado relegada a ampliaciones y reparaciones de equipos viejos. Se empieza a hablar de la DDR4, pero aún habrá que esperar al 2012 para empezar a trastear con ella y posiblemente hasta 2014 no se empezará a masificar, así que tenemos aún tiempo para disfrutar de la tecnología DDR3 a menos que los fabricantes de procesadores nos den alguna sorpresa, puesto que el controlador de memoria está en los procesadores y por lo tanto estamos en sus manos.
Pero el tiempo pasa y la tecnología se va refinando, permitiendo que los módulos funcionen a más velocidad de forma correcta y sin necesitar tanto voltaje. Con la llegada de los Intel Core se impuso un límite de 1,65V en los módulos DDR3, el cual previamente y artificialmente era de 1,8V para la gran mayoría de módulos de alta velocidad. Pero si nos fijamos en la memoria DDR3-1333 de referencia, actualmente la cifra se queda en los habituales 1,5V y propuestos por la JEDEC.


El blister del producto
Aparte de los voltajes, tenemos la velocidad y, de momento, el estándar o velocidad por defecto de la memoria DDR3 es de 1.333 MHz. Siendo esta la velocidad por defecto de las plataformas AMD AM3 e Intel Core 2 con socket LGA1156 y socket LGA1155; la plataforma Intel Core 2 LGA1366 ya empezó con DDR3-1067 y subir más allá de ahí se considera overclock, aunque no da mayores problemas. Como hemos visto, los nuevos Intel Sandy Bridge funcionan a DDR3-1333 y subir más allá también se considera overclock, con lo que suponemos que la DDR3, como estándar, morirá aquí: a DDR3-1333 1,5V.
Sin embargo, subir la velocidad de la memoria es algo bastante fácil, por lo menos si tenemos una memoria que aguante velocidades superiores y en muchas ocasiones se gana algo de rendimiento, es por ello que los fabricantes crean kits de memoria con soporte para mayores velocidades o latencias más bajas. Hoy lo que tenemos es un kit de dos módulos de memoria DDR3 para cualquier plataforma de doble canal de memoria, eso sí con algunas particularidades: DDR3-1600 a 1,5V, lo que es una buena cifra para permitir overclock de memoria a nuestro equipo sin problemas y con un voltaje muy bueno que nos permitirá no tener que tocar dicho parámetro en la BIOS o desde la utilidad de overclock correspondiente, así que tenemos muchas facilidades para el overclock.

Contenido
Y finalmente otro gran aspecto: 2 módulos de 4 GB que hacen un total de 8GB, es el primer kit de tan alta capacidad que nos pasa por las manos y esto, junto al hecho de disponer de una velocidad elevada, aunque no disparatada, y un voltaje bajo, lo convierte en un producto muy interesante que vamos a probar y esta vez en una plataforma nueva como es la de Intel Sandy Bridge, sobre la que aún no hemos visto su dependencia de la velocidad de memoria.
Antes de empezar hay que comentar el avance que ha significado la llegada de Windows 7 y su versión de 64 bits, la cual ha sido el gran punto de inflexión para que se empezara a estandarizar el uso de Windows de 64 bits. Y es que cabe recordar que con un S.O. de 32 bits no podremos aprovechar más de 3-3,5GB de RAM y por lo tanto, para sacar provecho de la ingente cantidad de RAM que viene en este kit nos es imprescindible disponer de un S.O. de 64 bits.
Página oficial del producto: Vengeance 8GB Memory Kit (CMZ8GX3M2A1600C9).